domingo, 18 de marzo de 2012

QUÉ SON LAS ECLUS

Las Eclus, son las entidades colaboradoras para la gestión de licencias urbanísticas. Son la consecuencia de la creciente tendencia de externalizar todos los servicios de la administración. Su finalidad es colaborar con el ayuntamiento en la gestión de las licencias, sobretodo aquellas que tienen que ver con obras menores y licencias de actividades.

Las Eclus no sustituyen a la administración y su potestad de conceder el permiso necesario para implantar una actividad o realizar una obra, simplemente se encargan de revisar toda la documentación que el interesado debe presentar en el ayuntamiento para solicitar una licencia.

¿Por qué surgen las Eclus? Las eclus surgen de la idea de considerar que la gestión privada es mejor que la pública, son simplemente un medio distinto, una herramienta diferente, una nueva forma de gestionar uno de los servicios que obligatoriamente debe ofrecer la administración pública.

Analicemos y veamos de manera objetiva que significa y que consecuencias tiene esta nueva manera de tramitar las licencias:

1-La administración tiene la OBLIGACIÓN de gestionar un acto que por su naturaleza afecta a todo el conjunto de la sociedad. Al fin y al cabo, la implantación de una nueva actividad industrial, un edificio, o un sencillo negocio afecta a toda la comunidad.

2-Es un obligación por parte del interesado el hecho de tener que cumplir con una serie de requisitos técnicos y urbanísticos antes de implantar su actividad.

3-La administración gestiona una licencia, y lo que hace al fin y al cabo, es velar por el interés general, controlar que la explotación de ciertos recursos (como podría ser el suelo), es lo más justa y equitativa posible. Cuando gestiona la licencia de una actividad insalubre, debe garantizar que no afecta a recursos excasos, públicos y tan delicados como el agua, el aire y el suelo.

4-Esta gestión está acompañada de una tasa que el interesado debe abonar a la administración, o lo que es lo mismo AL CONJUNTO DE LA SOCIEDAD, dicha tasa no puede en ningún caso traducirse en un beneficio lucrativo, ya que el recurso gestionado, y por lo tanto por el que cobra dicha tasa, es un recurso que pertenece a toda una COMUNIDAD.

5-Es por ello que la existencia de las Eclus, entidades privadas que se deben a la obtención de beneficio, entra directamente en contradicción con el principio básico de toda sociedad que se considera socialmente equitativa. La eclu, termina cobrando por un servicio que el interesado se ve obligado a abonar, un servicio que consiste en gestionar un bien público y por lo tanto que nunca puede convertirse en el medio para el enrequicimiento de un particular.

6-Sin embargo, teoricamente, la Eclu solo cobra por un trabajo de control, no por conceder una licencia. Y siempre que sea así, no existe ningún motivo para pensar que empresas privadas se estan enriqueciendo con recursos públicos. Pero mucho cuidado, porque por naturaleza cualquier negocio privado se debe al beneficio, y la actividad que estas empresas están desarrollando está ligada a la gestión de lo público, la línea es sumamente peligrosa....

En última instancia, aunque algunos se empeñen en demostrar lo contrario, el ciudadano no se ve beneficiado por estos cambios, no paga menos por la licencia, no se han agilizado ni los trámites ni los plazos. El cambio podría ser unicamente el siguiente: antes pagabas por gestionar una licencia y ese dinero de una manera u otra volvía a ti a través de los servicios públicos: carreteras, parques, etc... Ahora, parte de ese dinero que pagas por gestionar la misma licencia, sirve para justificar el beneficio de una empresa privada.

No estamos a favor ni en contra de las Eclus. Pero si exigiriamos, ante todo, que las tasas estuviesen REALMENTE REGULADAS, que no existiese beneficio lucrativo alguno en la colaboración de la gestión de la licencia, simplemente se cubriese un coste. Lo contrario nos parece injustificado, injusto, peligroso, antisocial, y por supuesto (y esta opinión es personal) una injustificada explotación de un recurso público con el fin de beneficiar el interés privado. Una cosa es privatizar, externalizar, entender la sociedad desde otro punto de vista, y otra cosa muy distinta es que algunos se enriquecen a costa de recursos de todos, lo mismo sucede con la gestión del agua, aunque eso es otra cara de la misma moneda.


martes, 13 de marzo de 2012

LOS CHIRINGUITOS Y LA LEY DE COSTAS

Todos hemos descansado, disfrutado y vivido los chiringuitos. Forman parte de la cultura popular, son sinónimo de relax y de vacaciones.La ley de costas prohibe la utilización de la linea de costa y establece una distancia mínima para poder edificar. Y lo hace por varios motivos que podemos resumir a continuación.

1-El uso del espacio de la linea de costa debe ser público y ha de ser regulado para preservar el acceso al mar y evitar en última instancia que el uso de un espacio cuya propiedad es colectiva (el mar) quede restringido. Es parecido a levantar un edificio adosado al vecino y taparle las ventanas.

2-Implantar una actividad tan cerca del mar puede conllevar consecuencias sobre el medio natural irreversibles, sin contar naturalmente con el peligro inherente que existe para las personas y los edificios que se situasen tan cerca del mar.

Existen innumerables razones para regular el uso de la costa, no es objeto ahora de enumerar uno a uno los motivos por los que es necesaria una ley de esta magnitud. Nos interesa ahora analizar el caso concreto de los chiringuitos.

Un chiringuito es posible gracias una concesión por parte de la administración, dicha concesión ha entrado en contradicción con la ley de costas y de ello se han derivado multitud de debates que han terminado en una declaración por parte del nuevo ministro de medio ambiente que, como no podía ser de otra forma, conlleva intenciones que van más allá del servicio a la comunidad.

Vamos a clasificar el posible uso de la linea de costa en varios grupos:

1-Edificaciones existentes.
2-Actividades implantadas en primera linea de playa (chiringuitos)
3-Dominio público de especial protección.
4-Dominio público de escaso interés natural.


Hagamos unas sencillas reflexiones utilizando el sentido común:

1-Edificaciones existentes. No tiene sentido obligar a demoler lo existente, sólo en un mundo ideal y perfectamente justo encontraríamos la manera de indemnizar a aquellas personas que tienen en propiedad un pequeño apartamento a pie de playa. Por lo tanto, lo más apropiado es no permitir el aumento de volumen, edificabilidad o ocupación de lo existente, tampoco tiene sentido promover la especulación. La mejor solución es permitir el uso de dichos espacios, que han de quedar fuera de ordenación y que cuando terminen su vida útil deberán ser demolidos, similar a lo que sucede en edificios que quedan fuera de alineación. En casos concretos y utilizando el mismo ejemplo que el edificio fuera de linea, podrán ser expropiados. Sencillamente, es la manera más social de actuar ante este problema.

2-Actividades implantadas en primera linea de playa (chiringuitos). Regular estas actividades es sencillo, y no tiene sentido cambiar toda una ley para permitir la implantación de pequeños espacios, que al fin y al cabo son espacios públicos.

3-Dominio público de especial protección. Afortunadamente, y por ahora, parece que son los únicos espacios que no entran dentro de las posibles desafectaciones.

4-Dominio público de escaso interés natural. Es aquí donde la opinión pública tiene que tomar conciencia de lo siguiente:
a-Los beneficios de dicha explotación jamás repercutirán sobre la mayoría de la sociedad
b-Las consecuencias las pagarán nuestros hijos
c-El mar recuperará lo que le pertenece
d-¿ha estado alguna vez en una playa y se ha encontrado con que no puede continuar caminando porque hay un guardia de seguridad que le prohibe el paso?¿Se imagina usted no poder ir a bañarse si no paga por entrar en la playa?¿O simplemente no le dejan entrar porque su bañador es de flores?.....

Señor ministro, la sociedad dice, si el mar, el aire, y el subsuelo es de todos, es de recibo que los beneficios, las cargas y las responsabilidades sean de todos, o cómo tiene usted pensado repartir el derecho de explotación. Por que el que no este alojado en el hotel de la playa se va a quedar sin poder disfrutarla. Sólo hay una solución, que usted seguro que, en el caso de ser sinceras sus intenciones, podría ser justa socialmente: promueva actividades al servicio público, incluso podríamos aceptar el chiringuito, pero no el campo de golf a pie de playa.